Bosquejo de un proyecto alternativo para la gestión de los centros culturales del Ayuntamiento de Madrid

El Campo de Cebada, una novedosa y exitosa experiencia de gestión cultural colectiva en la zona de La Latina del Distrito Centro de Madrid

El Campo de Cebada, una novedosa y exitosa experiencia de gestión cultural colectiva en la zona de La Latina del Distrito Centro de Madrid

En España, a finales de los años 70 del siglo XX, la Gestión Cultural, el gestor cultural y la Cultura, en general, no tenían nada que ver con lo que entendemos ahora por cualquiera de esos tres conceptos. De hecho los dos primeros términos ni siquiera se habían acuñado o lo habían sido muy recientemente. Del mismo modo, los Centros Culturales municipales tampoco existían en la ciudad de Madrid en aquel tiempo gris.

Con la llegada de Enrique Tierno Galván a la alcaldía de la Villa y Corte, tras las primeras elecciones municipales después de más de 40 años de ‘alcaldes a dedo’, los nuevos gestores  municipales del P.S.O.E. aprovecharon el robusto asociacionismo de los barrios madrileños para dar un impulso a la abandonada Cultura. Al carecer de técnicos profesionales y locales apropiados, las nacientes Casas de Cultura y Casas de la Juventud, precursoras de los Centros Culturales, se instalaron en casas y locales de alquiler y a su cargo se puso a destacados miembros de los colectivos ciudadanos, muy numerosos, organizados y combativos en aquellos años.

Después, coincidiendo con los años de ‘La Movida madrileña’, se construyó la amplía red de Centros Culturales y se formó a los animadores, técnicos y gestores culturales para dinamizar estos nuevos locales, clausurando sus predecesoras y enfriando y debilitando los movimientos sociales que fueron desapareciendo en su mayoría. Tras la llegada del P.P. al Ayuntamiento de Madrid, en 1988, el entramado cultural municipal madrileño cayó en una vertical de descenso, imparable hasta el momento, y la figura del Gestor Cultural preparado y dinamizador dejó paso al Técnico de Cultura, un mero funcionario municipal. Desde hace algún tiempo, el Ayuntamiento de Madrid ni siquiera gestiona sus Centros Culturales sino que los adjudica a promotores inmobiliarios y otras empresas ajenas a la Cultura y a sus objetivos.

Sin embargo, ante el desprecio a la Cultura Libre y Popular de los responsables municipales de Madrid, han vuelto a resurgir, en los últimos años, colectivos ciudadanos que gestionan Centros Culturales alternativos desde lo común, la innovación y la responsabilidad colectiva. Algunos de estos sitios son experiencias exitosas de socialización y modernidad y están reconocidos públicamente, como los 3 del Distrito Centro:

  1. El Campo de Cebada en La Latina,
  2. La Tabacalera Centro Social Autogestionado en Lavapiés y
  3. El Patio Maravillas en Malasaña

Por eso, considerando aquella exitosa primera experiencia y esta novedosa gestión actual, proponemos un bosquejo de modelo de gestión integral ciudadana para los Centros Culturales de Madrid, basado de entrada en los siguientes puntos:

  1. Cesión de la Gestión Cultural a los colectivos ciudadanos, asociaciones de vecinos, asociaciones culturales y empresas culturales de la zona. La toma de decisiones sera colectiva y asamblearia, pudiendo elegirse por los colectivos implicados un equipo responsable para llevar a cabo las decisiones tomadas por la mayoría.
  2. Coordinación por, al menos, un Técnico Cultural capacitado, dinamizador y relacionado con AGETEC, la Asociación de Gestores y Técnicos Culturales de la Comunidad de Madrid. Este empleado municipal servirá de enlace entre los gestores ciudadanos del Centro Cultural y el Ayuntamiento de Madrid.
  3. Los colectivos concesionarios del Centro Cultural estarán obligados a presentar ante el Ayuntamiento de Madrid una Memoria de Actividades Anual, fidedigna y exhaustiva, mediante la cual se evaluará y fiscalizará la gestión realizada.
  4. Cesión de las instalaciones y espacios existentes para uso privilegiado, pero no excluyente, de los colectivos socio-culturales del barrio que organizaran talleres, cursos, seminarios, etc.
  5. El uso de los locales de ensayo, talleres, aulas y demás instalaciones del Centro Cultural será gratuito para los vecinos y vecinas del barrio que a su vez participarán en las tareas de mantenimiento y dinamización del mismo.
  6. Por supuesto, la gestión y cualquier trabajo se realizará sin ánimo de lucro, lo que no excluye el cobro de una entrada apropiada o una aportación para materiales en aquellos eventos, actividades, cursos, o espectáculos que así se considere necesario.
  7. En la programación prevalecerá el trabajo de los artistas cercanos al barrio, sin que sea excluyente la integración de otros artistas cuando se considere de interés.
  8. Creación de una Red de Centros Culturales Madrileños para intercambiar experiencias, exposiciones, eventos, etc.
  9. En una Sociedad del Conocimiento como la nuestra, no se pueden excluir del concepto cultural las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, por ello se actuará también con políticas activas para acabar con la ‘brecha digital’ proveyendo para ello en 3 sentidos:
    1. Centro de Acceso Público a Internet (CAPI) para vecinas y vecinos.
    2. Centro de Difusión Tecnológica Empresarial (CDTE) para emprendedores, comercios y pymes del barrio.
    3. Difusión apropiada de la actividad mediante una plataforma colectiva de la Red de Centros Culturales Madrileños, un sitio web personalizado para cada Centro Cultural en particular y el uso correcto y cotidiano de las Redes Sociales.
  10. Las herramientas informáticas usadas estarán implementadas en su totalidad en Software Libre y Código Abierto.
  11. Los trabajos producidos por artistas, autores y colectivos en esta Red de Centros Culturales Madrileños serán licenciados bajo Licencias Libres, tales como GNU, Copyleft y Creative Commons.
  12. Creación de un repositorio digital de documentos, fotografías y vídeos para uso común y libre de los eventos, trabajos, cursos, talleres y demás actividades desarrolladas en la Red de Centros Culturales Madrileños.

[Articulo publicado en el desarrollo del Tema 2 | Políticas públicas para una cultura libre | #encirc14 | Ártica – Centro Cultural 2.0 del Curso en línea | Gratuito y abierto | ‘Arte y cultura en circulación: Políticas públicas y gestión de lo común’ | Ártica Centro Cultural Online]


Comments

    acnetglo

    ¡Me encanta la propuesta! Ciertamente implica un cambio de paradigma hacia tener en cuenta las necesidades culturales de la comunidad. Los ejemplos que mencionas de Madrid son fabulosos. Te comparto otro gran ejemplo de centro cultural que estuve conociendo hace poco en Bolivia: mARTadero. http://www.martadero.org/ El mARTadero cumple casi todas las líneas que trazas en el proyecto.

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